Rocío Sánchez (Right Fashion 2019) conoce a la perfección todo el universo que rodea al diseñador de moda. Trabaja en BIAAF, una organización sin ánimo de lucro que organiza uno de los concursos de diseño de moda más importantes a nivel internacional. En su constante relación con la industria y con los jóvenes diseñadores, Rocío es testigo del cambio de mentalidad y de la, cada vez mayor, concienciación por  los temas relacionados con la sostenibilidad y la corresponsabilidad.

La misión de BIAAF es descubrir y apoyar a jóvenes diseñadores que quieren empezar su carrera profesional en el mundo de la moda.

¿Qué es BIAAF? ¿Qué le diferencia de otras iniciativas para jóvenes diseñadores?

BIAAF es una organización sin ánimo de lucro cuya principal misión es descubrir, formar y lanzar a jóvenes diseñadores que desean comenzar su andadura profesional en el mundo de la moda. Fue fundada hace más de 12 años, en plena crisis económica, por un grupo de mujeres empresarias de Bilbao que fueron lo suficientemente visionarias como para decidir apoyar a nuevas generaciones de creativos en un momento en el que pocos creían en ellos. No había apenas certámenes y la prensa no estaba especialmente interesada en todo lo que estos jóvenes podían ofrecer.

En estos momentos podríamos decir que BIAAF es un sueño hecho realidad construido a base de pasión, innovación y esfuerzo. Nuestra plataforma, que fue concebida con vocación internacional desde su fundación, está conectada con unas 700 Escuelas de Diseño de Moda de todo el mundo y sus actividades han alcanzado a alrededor de 6.000 diseñadores de los 5 continentes. Cada viaje que hacemos en búsqueda de talento (Tokyo, Tel Aviv, París, Nueva York… son sólo algunos de los realizados en 2019-2020) nos permite construir un mapa global de la industria y conocer diferentes realidades a las que dar respuesta a través de nuestras actividades.

Nuestro certamen bienal de diseño de moda es el buque insignia de nuestra organización, y tras cada edición generamos oportunidades de formación y empleo para los jóvenes talentos que descubrimos gracias a programas de becas y acuerdos de colaboración con universidades, empresas y entidades culturales de reconocido prestigio internacional, facilitando así su acceso al mercado laboral y potenciando distintos proyectos de emprendimiento.

BIAAF organiza uno de los concursos de diseño de moda más importantes a nivel internacional, ¿en qué consiste este certamen?

Nuestro certamen internacional va dirigido a diseñadores de entre 18 y 35 años que muestren en sus colecciones altas dosis de creatividad, capacidad de innovación y experimentación. La sostenibilidad es una baza igual de importante, por lo que el jurado valora especialmente los materiales y procesos utilizados. Las colecciones presentadas al concurso deben estar inspiradas en el mundo del arte.

El concurso ha ido creciendo exponencialmente y nosotras con él. Este año celebramos la VII Edición, en la que han participado 1.262 jóvenes de 90 países. El pasado mes de marzo celebramos la primera ronda de jurado, en la que se seleccionaron a los 30 finalistas de esta edición, que provienen, entre otras, de las 10 mejores escuelas del panorama internacional.

Destacado edición tras edición por UNESCO como tractor de industrias creativas, en estos momentos podemos decir que BIAAF es el concurso de arte y moda más importante de Europa y referente internacional por la calidad de los trabajos presentados y la exigencia de su jurado. Presidido por Sara Sozzani Maino, Directora de Vogue Talents, los miembros de nuestro jurado internacional son profesionales destacados de la industria, la prensa y la cultura, lo cual permite visibilizar de manera muy notable el trabajo de estos jóvenes talentos.

El certamen ha supuesto para cientos de diseñadores de moda una oportunidad única para expresarse tal y como son, para plasmar su imaginario personal, darlo a conocer al mundo pero también para formarse junto a referentes internacionales gracias a nuestros programas de becas y formación.

Sara Sozzani Maino, Directora de Vogue Talents, es la presidenta del jurado del certamen internacional BIAFF

En los últimos años, ¿se observa un cambio en el perfil del diseñador de moda hacia una moda más sostenible?

Definitivamente sí. Se puede ver una clara evolución en este sentido tanto en los trabajos presentados a concurso como en las colecciones que aspiran a formar parte de nuestro Fashion Lab. Existe una clara concienciación en relación a los materiales que utilizan, su origen, quién y cómo confecciona sus prendas y qué pasa con ellas una vez llegan al mercado y su ciclo de vida termina.

Se habla mucho de economía circular, materiales naturales, producción ética…Pero demandan más formación, más conocimientos técnicos y herramientas que les ayuden a tomar las decisiones correctas a la hora de decidir sobre sus diseños, tejidos, o procesos de fabricación y venta para que efectivamente puedan defender la sostenibilidad de sus marcas de una manera sólida y profesional. También para detectar y resolver problemas que puedan surgir durante el proceso de creación, producción y comercialización de sus prendas.

Tienen que tomar conciencia de la responsabilidad que conlleva poner una prenda en el mercado, y de que las buenas prácticas en materia de sostenibilidad no se circunscriben únicamente al impacto medioambiental y social que sus marcas pueden generar sino también a un marco regulatorio muy estricto que cumplir en materia de salud y seguridad de producto.

Parafraseando al Profesor Javier Sardina, miembro del claustro académico de The Right Product, “hay que pasar de ser forenses a hacer medicina preventiva: nos ahorraremos muchos costes y problemas.”

Desde tu punto de vista, ¿están  las empresas  cada vez más preocupadas por incorporar diseñadores que puedan ofrecer soluciones y respuestas sostenibles e innovadoras?

Todos sabemos que la sostenibilidad ya no es una opción y el camino para adaptarse a este nuevo modelo implica un cambio muy profundo en la organización de las empresas. No todas cuentan con un departamento específico de sostenibilidad que pueda coordinar las acciones y decisiones de los equipos de diseño, los departamentos de compras, producción, calidad, logística…Por ello es importantísimo contar con profesionales que, con los conocimientos adecuados, puedan ofrecer soluciones y respuestas sostenibles que verdaderamente contribuyan a que sus empresas sean más competitivas, entre ellos, sin duda, los diseñadores.

Desde BIAAF venimos observando desde hace varios años que sería muy positivo para la industria que hubiera una mayor sintonía entre la formación que reciben los diseñadores en sus escuelas y lo que las empresas demandan de estos profesionales en materia de sostenibilidad. Hoy en día, encontrar un diseñador que pueda sumar a su creatividad y capacidad de innovación conocimientos sólidos en materia de sostenibilidad es un activo que ninguna empresa querría dejar escapar.

Y el comprador, ¿está  más concienciado sobre estos temas o aún falta mucho por hacer?

El mensaje va calando poco a poco, pero mi sensación es que aún queda mucho por hacer. Se habló mucho al principio de la pandemia del cambio de paradigma que iba a suponer en nuestra manera de consumir, no sólo por cómo iba a afectar al retail, que sin duda  ha hecho que muchas empresas -grandes y pequeñas- hayan tenido que transformarse a marchas forzadas en muchos aspectos invirtiendo en digitalización y omnicanalidad,  sino por cómo iban a tomar los consumidores sus decisiones a la hora de adquirir una prenda: comprar menos prendas pero de más calidad, dar mayor importancia a la sostenibilidad… Mi sensación es que esto último no va a cambiar tan fácilmente y el consumidor seguirá demandando más valor por menos precio y eso, hoy en día, es difícilmente compatible en muchos casos con la sostenibilidad.

Creo sin embargo que sí existe un segmento de consumidores que hacen un mayor escrutinio de las prendas que adquieren, por seguridad, por ética, por búsqueda de valor añadido y por diferenciación. En mi opinión, la clave para que la moda sostenible se convierta en algo cotidiano es invertir en innovación: mejorar procesos productivos que sean más eficientes y menos contaminantes, investigar en el desarrollo de  nuevos materiales que sean menos dañinos para el medioambiente  y más fácilmente reciclables, desarrollar nuevos modelos de negocio que puedan hacer de la economía circular una realidad alcanzable para cualquier empresario, grande o pequeño…

Este es un cambio que llevará tiempo pero que terminará por llegar. Y hasta entonces, la información veraz y la transparencia por parte de las empresas será clave para que el consumidor entienda porqué una prenda sostenible es más cara que otra que no lo es y tome conciencia de cómo afectan sus decisiones de compra no sólo a la vida de nuestro planeta sino a la de miles de trabajadores del sector textil que no gozan de la condiciones laborales que deberían.

¿Podrías nombrar a algún diseñador o marca que haya dado un giro importante hacia el right fashion y pueda servir de ejemplo para otras firmas?

Twin and Chic, empresa de moda infantil española dirigida por Erika Gómez y también alumna de Right Fashion: Roadmap to Co-responsibility. Hemos sido testigos de su evolución y desvelos como empresaria y la verdad es que está haciendo un trabajo magnífico. En su caso además el reto es doble al dirigirse al público infantil, donde los marcos regulatorios en materia de seguridad de producto son muchísimo más estrictos. Sus colecciones van dirigidas a bebés y niños y niñas de hasta 12 años, están confeccionadas con lino y algodón orgánico y no poseen tóxicos perjudiciales para la salud. Incluso las fornituras, como los botones por ejemplo, provienen de materiales orgánicos reciclados. Trabaja con talleres de confección artesanal y bordadoras de las que quedan pocas, y juntas están recuperando técnicas tradicionales como el punto “Smock”, que se estaban perdiendo. La producción es 100% nacional y se vende en las tiendas más especiales no sólo de España, sino de mercados tan exigentes como Japón, Italia, Holanda o Austria.

«La sostenibilidad ya no es una tendencia sino que ha llegado para quedarse. Es una cuestión de competitividad y casi diría que de supervivencia».

¿Por qué decidiste cursar el programa Right Product?

Por mi labor en BIAAF estoy en permanente contacto tanto con diseñadores como con empresas de moda. Para nosotras es importante la escucha activa de unos y de otros para entender sus necesidades y encontrar posibles vacíos de formación o falta de conexión entre unos y otros, intentando aportar soluciones que ayuden tanto a la empleabilidad de nuestros diseñadores y emprendedores como a que las empresas encuentren al candidato adecuado, en caso de necesitar contratarlos. Y sentía la necesidad de conocer más en profundidad cuáles son las reglas del juego en lo que atañe a la sostenibilidad en la industria de la moda, cuál es la normativa aplicable, cuál es la realidad de las empresas a la hora de aplicarla, con qué problemas se encuentran y cómo los solucionan o, en el mejor de los casos, cómo los evitan…

En definitiva, necesitaba información veraz sobre el tema porque había ido a demasiados seminarios en los que no encontraba respuestas con fundamento científico o legal y me daba verdadero vértigo caer en el famoso “green washing”. Así que cuando surgió la oportunidad, no lo dudé.

¿Consideras que es necesaria este tipo de formación específica sobre el tema?

Sin duda. La sostenibilidad ya no es una tendencia. Ha llegado para quedarse y quien no domine la materia, grande o pequeño, se quedará atrás. Es una cuestión de competitividad y casi diría que de supervivencia. Me encantó que todos los profesores eran profesionales en activo que supieron transmitirnos su experiencia, su pasión y sobre todo la importancia de la “corresponsabilidad”: la sostenibilidad afecta a toda la cadena de valor que hace posible poner una prenda en el mercado, desde el cultivo del algodón hasta el reciclado de las prendas una vez termina su ciclo de vida. Las decisiones de todos los agentes implicados en esta cadena no deben fallar. Y para que no falle, un profundo conocimiento de la materia es fundamental.

También fue una experiencia única el viaje que hicimos todos los alumnos a Turquía en el que tuvimos la ocasión de visitar algunas de las empresas más punteras de la industria textil del país.

¿Qué aspectos del programa pueden ser de gran utilidad para un diseñador de moda?

La sostenibilidad comienza en el momento en el que se concibe el diseño de una prenda. Este programa le aportará a un diseñador de moda las claves necesarias para tomar las decisiones correctas así como una visión completa de lo que verdaderamente implica poner una prenda sostenible en el mercado.


0 commentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *